¿Sabemos qué es ser Anciano?
Seguramente que la imagen que nos llega a la mente, o al menos hablaré por mi, es de una persona con el pelo blanco y escaso, algo encorvada, que porta un bastón y por supuesto con zapatillas de esas de cuadros grises, más o menos afable y que cuenta historias antiguas, de su vida, algunas repetidamente y esto sin entrar en profundidades.
En la clasificación de los ancianos, veremos que existen tres grupos diferenciados, dependiendo de factores y circustancias físicas, personales, psicológicas y sociales de cada uno de ellos y de otros muchos factores de gran importancia que distingue a unos ancianos de otros.
Mañana, nosotros también formaremos parte de uno de los grupos que a continuación describo, lo que no sabemos a fecha de hoy es de cual.
ACIANO SANO
Es aquel mayor de 65 años, tal vez con efermedades propias de la vejez como pueden ser HTA (Hipertensión Arterial), osteoporosis, artrosis, diabetes mellitus, hipercolesteremia, cataratas, glaucoma, pesbiacusa, insuficiencias respiratorias, o no necesariamente, como ya sabemos envejecer no implica enfermar en todos los casos.
Seguro que hay más de un jóven que ya le gustaría tener la energía y espíritu de algunos ancianos sanos, aunque no lo reconozcan.
Por supuesto tienen independencia en las AVD.
ANCIANO FRAGIL
Aquí entramos en ese conjunto de la población, que tiene alto riesgo y que cumple con ciertas condiciones que les hace sensibles a la aparición de enfermedades o síndromes geriátricos.
ANCIANO GERIÁTRICO
Nos encontramos con los ancianos que tienen una pluripatología con tendencia a la incapacidad o la cronicidad.
Las características principales de este grupo de población son:
Mayores de 80 años.
Viven solos o aislados.
Reciente viudedaz o cambio de domicilio.
Ha tenido ingresos hospitalarios de repetición en el último año.
Tiene caidas frecuentes.
Pobre situación social o situación económica precaria.
Dificultades para la realización de las AVD.
Deterioro cognitivo.
Incapacidad Funcional.
La
valoración geriátrica consiste en un proceso de diagnóstico para saber
en qué grado de dependencia está una persona y así dar la atención
adecuada a sus necesidades.
Las
ventajas de esta valoración es que se mejora la exactitud del
diágnostico, la calidad de los recursos, se reduce el número de
fármacos, disminuye el gasto sanitario y aumenta la supervivencia y la
calidad de vida, por eso es fundamental que se realice a su debido
momento con el fin de prevenir y actuar con eficacia postergando males
mayores.
Las personas que realizan la valoración son:
- Médicos geriatras
- Trabajadores sociales.
- Enfermeros, terapeutas, psicólogos
- Auxiliares ( son sin duda, los profesionales que más datos aportan y facilitan para la valoración del enfermo asistido o el anciano, por su proximidad y trato directo e individualizado con él).
Se
realiza una valoración inicial y después se reevalua cada 6 meses, con
el fin de registrar los cambios que se hayan podido producir y
atenderlos correctamente.
Mira qué bien lo explican aquí.
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