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jueves, 4 de diciembre de 2014

El columpio


Hace tiempo que no mantenemos una conversación por causas ajenas a nuestra voluntad, desde que te fuiste con ella, es muy difícil, sobre todo para ti, pero fíjate como sois las madres, que aun así, sigues dándome consuelo sin saberlo, cuando te digo al oido cuánto te quiero y tu, adormilada y sin saber quien soy, esbozas una sonrisa que a mi, me transporta a otro tiempo en el que las dos reíamos juntas y me consuela contar con ese recuerdo, en el que a veces me columpio, evadiendo por unos instantes la cruda realidad.

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