VER DOCUMENTO EL CUIDADO DEL CUIDADOR
En el documento que sugiero se encuentran todos los detalles relativos a lo que significa la situación que se puede plantear en la vida de las personas, cuando uno de nosotros o bien un ser querido, entra en un laberinto del cual sabemos que no va a regresar y recae sobre nosotros su cuidado y atención, porque lo elegimos, no conscientemente, te viene dado por el amor y luego descubres lo que conlleva.
Hablando desde mi propia experiencia, puedo decir que cuando te percatas de que algo no va bien, casi con toda seguridad, en la mayoría de los casos, entra en marcha un mecanismo de defensa, el de la negación y entonces no ves lo que sabes que estas viendo y miras para otro lado buscando otras posibilidades más livianas, reversibles, que en el fondo de tu ser sabes que no existen.
El tiempo pasa a la velocidad de un rayo, y un día, te pones delante de un médico neurólogo, por ejemplo, y te dice mirándote a los ojos que tu madre tiene demencia de tipo Alzheimer, más tarde se diagnostica como vascular por su patología anterior y en curso de microinfartos cerebrales, su estenosis mitral y un largo etc que no quieres recordar.
De repente tienes que aceptar una enfermedad terminal, irreversible, que no tiene cura ninguna y para la que el tratamiento no está muy definido.y que ha venido a llevarse a tu madre para siempre. No es algo que puedas hacer facilmente, lleva mucho esfuerzo emocional y estrés personal, tienes que cuidar de ella, la tienes que proteger de todo mal, quieres darle todo lo que necesite, envolverla en algodones, ya que se marcha, quieres que esté lo más cómoda posible y además para que no se asuste, decides ocultarla su propia enfermedad y haces el papel de que todo está controlado y que no hay por qué preocuparse, mientras te desgarras por dentro, encondiendote en los rincones de la vida que habéis compartido juntas, que se disipa y se esfuma en los recuerdos que tu guardarás hasta que puedas como un gran tesoro, pero en una isla desierta sin ella.
También existen otras personas en la familia, que la quieren y han recibido el mismo varapalo que tu, cada uno lo asume y lo lleva como mejor sabe o puede. Si yo estoy perdiendo a mi madre, mis hermanos también y mi padre está diciendo adiós a la mujer de su vida y a la madre de sus hijos con la que ha compartido cuarenta y tantos años de su vida, se dice pronto. Su estado emocional también se hace preocupante, hay que vigilar, no se puede abandonar porque tendremos dos enfermos que atender y también es posible que te salga de adentro ocuparte de eso. No hay que desviar el objetivo en estos momentos todos tenemos que tener claro cuál es sin dudar y unirnos fuerte para conseguirlo.
Inicialmente lo haces todo sola, no cuentas con nadie, no existe nadie más a tu alrededor. Pasado un tiempo tienes que pedir ayuda, socorro, auxilio.
Normalmente la familia y los amigos permanecen, pero en una plano diferente al que antes tenían, por miedo, por dolor, por mil causas que yo respeto profundamente, pero te das cuenta que tu círculo se reduce a una intimidad que a ratos se hace muy escueta. Por eso es recomendable buscar ayuda en asociaciones, en las que hay profesionales y familiares que están pasando por el mismo calvario que tu, compartir experiencias, compartir herramientas, hablar.
Lo de tolerar al enfermo, sus acciones y entender que lo hace porque está enfermo, a mi me salió de natural, como esas madres que mientras están gestando a su bebé se preguntan si serán capaces de atenderlo cuando nazca, de la misma forma entendí en todo momento cuáles eran sus motivos, además ella siempre nos lo puso muy fácil y muy difícil, pues su actitud era la de una niña pequeña buena y obediente que cumplia sin rechistar todas las instrucciones que de repente le dabamos y emocionalmente era muy difícil mantenerse en equilibrio, sin llorar delante de ella, sin emocionarte cuando la ayudabas a hacer todas sus actividades de la vida diaria.
Todo esto nos ayudó a vernos de cerca, a mirarnos detenidamente los unos a los otros, comprendiendonos y respetandonos sobre todo el profundo dolor compartido por estar sufriendo una de las pérdidas más importantes de nuestra vida.
Aprendimos a vivir con la enfermedad sin olvidarnos de ella, conocimos los medios asistenciales de cuidados como el centro de dia al que asistía, pero la evolución de su deterioro cognitivo fue rápido y discapacitante hasta unos límites insostenibles en su propia casa, donde las barreras arquitectónicas impedían que su seguridad y atención fueran adecuadas.
Tomar conciencia de la planificación y de las medidas legales fue un trago amargo que tuvimos que digerir, mi padre, mis hermanos y yo. Recuerdo como llorábamos en silencio, desconsoladamente ante tres personas desconocidas con toga, que con mucha sensibilidad hacían preguntas a mi madre que no sabía responder, finalmente, mi padre pasó a ser su tutor legal y en su defecto yo.
La decisión de ingresarla en una institución entra dentro de la planificación, así me lo contó la trabajadora social, que en nuestro caso conocía perfectamente el caso de mi madre pues la había atendido a ella a lo largo de su vida de cuidadora principal y ahora la veía en esas circustancias, en las que ella era la cuidada.
El dolor, los sentimientos de responsabilidad, la soledad, la angustia y todos los torbellinos del Universo se revelan contra ti. Pero con el paso del tiempo, comprendes que la decisión fue acertada al ver el curso de su deterioro imparable.
El cuidador principal tiene que cuidarse para poder cuidar y sin ayuda, es una tarea imposible.
Tiene que descansar, dedicarse tiempo para el mismo fuera del entorno del enfermo, conservar los amigos y romper con el aislamiento que se produce cuando te entregas a cuidar a un efermo dependiente, aumentar las actividades lúdicas, tomarse unas vacaciones físicas y psícológicas, ponerse en contacto con grupos de ayuda como Asociaciones. Recurrir a los servicios asistenciales existentes Centros de dia, Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD), teleasistencia y cuando la situación lo requiera, Residencias y centros geriátricos de atención especializada, donde podrás visitar siempre que quieras y en cualquier momento.
Ser fuertes y amaros los unos a los otros como el que os necesita hizo con cada uno de vosotros, recordar siempre su esencia y guardarla junto a vuestro corazón que os acompañe siempre y os sirva de referencia y consuelo.
Emocionante...lleno de ternura y gran sensibilidad, pero sobre todo un texto lleno de responsabilidad y rebosante de amor. Compartir experiencias ayuda a sentirse calido y reconfortado...en cada una de las situaciones de la vida, por muy duras que estas sean, nos quedara algo esencial...cuando compartimos y ayudamos....no estamos solos. Una gran entrada para un blog lleno sobre todo de mucho AMOR.
ResponderEliminarGracias Paloma por estar presente con tu esencia, también llena de amor y amistad.
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